miércoles, 14 de septiembre de 2011

FUNCIONARIOS DEL MUNDO, UNÍOS (LA DICTADURA DEL FUNCIONARIADO)


La comida está servida
Durante este verano estuvo circulando por las redes sociales un artículo de M. Martín Ferrand, titulado la “Dictadura del Funcionariado” que fue ampliamente comentado desde distintas perspectivas y sensibilidades. Asociada al artículo tuvo una gran difusión en los foros la respuesta de una funcionaria andaluza que de una manera muy gráfica defendía el trabajo callado, a veces heroico, de los funcionarios, que tienen como única ambición, un puesto de trabajo y una remuneración mensual asegurada.http://erdesvan.wordpress.com/2010/06/16/articulo-de-martin-ferrand-sobre-los-funcionarios-y-respuesta-inmediata/
No voy a comentar un artículo que además de descalificar a un colectivo, que como cualquier otro tiene buenos, regulares y malos trabajadores, es un panfleto neoliberal, con mentiras o medias verdades incluidas.
Tampoco voy a comentar la excelente respuesta de la funcionaria andaluza, que acaba con esta frase “a Ud., y a los que piensan como Ud., sólo tengo que decirles:¡¡¡ Váyanse a hacer puñetas !!!”.
No se van a hacer puñetas, señora, vienen a hacernos la puñeta.
Es el toque de diana de una involución, que se está ejecutando con nocturnidad y alevosía y que ahora se pretende hacer a la luz del día, con el aplauso de la tropa.
El liberalismo económico no se conjuga con el estado del bienestar.
Sostiene que todo el dinero que se invierte en funcionarios y servicios sociales, gestionado por manos privadas resultaría más eficiente y rentable.
El estado del bienestar en Europa, se lo debemos en buena medida, a la socialdemocracia sueca (como ejemplo a seguir) y al miedo a la URSS, a la penetración del comunismo en las democracias europeas. Para evitar esta posibilidad los americanos pusieron como primer parapeto el “Plan Marsall” y luego siguieron una serie medidas sociales y un gran despliegue mediático (prensa, radio, literatura, cine, etc).
La “Dictadura del Funcionariado”, es para el liberalismo económico el “Estado del Bienestar”.
Lo que se busca es desmontarlo. ¿Pero como desmontarlo sin que la ciudadanía que lo disfruta se entere?
Haciendo un símil con la Grecia clásica (para no desmerecer al autor del artículo), ya encontraron la víctima propiciatoria, para ofrecer en el altar de los dioses del mercadeo: los funcionarios.
Los funcionarios en estos tiempos de zozobras son vistos con cierta envidia, por su estabilidad en el empleo. No es difícil azuzar a los resentidos y a los maltratados por el sistema contra “esta lacra”.

Para tranquilidad del lector debo aclarar que la dosis de droga que nos alele no se nos suministrará de una sola vez. Será sabiamente administrada: hoy serán los profesionales de la enseñanza pública, mañana los de la sanidad, pasado los de seguridad, y para el otro los que usted quiera.
El artículo del Sr. Martín Ferrand, no es un ataque a los funcionarios. Forma parte de una campaña bien orquestada y financiada en toda la U.E. para “adelgazar” el Estado del Bienestar.
Es un nuevo Caballo de Troya que recibimos como un regalo pero que lleva en su vientre el engaño y la ira de los dioses del mercado.


sábado, 3 de septiembre de 2011

FIN DE CICLO

Liliane Bettencourt, la mujer más rica de Francia

Cuando los pájaros se arrojan a las escopetas es que algo grave está pasando que subvierte el “orden” natural.
Todo lo que tuvo un principio está avocado a un final. También aquellos sistemas políticos que parecían eternos, que habían establecido un orden social que era considerado “natural” durante siglos, acabaron pereciendo, para dar paso a otro orden más justo o más injusto; pero siempre distinto. Cayó el Imperio Romano, cayó el Sistema Feudal, cayó el Antiguo Régimen y ahora todo apunta a que el capitalismo industrial está en capilla, ungido con la extremaunción.

Este inquietante mes de agosto que acabamos de dejar nos sorprendió por las altas temperaturas políticas. Diríamos que un estado febril alteró su sistema y ahora desvaría, dice incoherencias.
En este delirio, los mandatarios de la derecha europea hablan de subir los impuestos. Los franceses más acaudalados piden que se graben sus fortunas. ¿Es esto real o estamos alucinando todos?.

Es inquietante que los que hablaban de adelgazar el estado, del no intervencionismo, del mercado libre y de bajar los impuestos, ahora digan diego. Es inquietante que los que hacían pujas millonarias por los tahúres de las finanzas para eludir impuestos, ahora pidan que se los suban.
¿Que esperan obtener estos aristócratas del mercadeo en esta transacción?
Se me ocurre que quieran aplazar el vencimiento de la última letra y en la moratoria, hacer los cambios precisos para que todo quede como estaba.

La democracia capitalista se desmorona, no por la crisis económica (estas son inherentes al sistema), se cae por una crisis de valores. La crisis económica lo que hace es evidenciar lo injusto y lo corrupto en que llegó a convertirse. Es injusto porque propicia que los más poderosos adquieran legalmente más poder y riqueza en detrimento de los desfavorecidos, agrandando las diferencias. Es injusto porque permite que los logros conseguidos por los trabajadores en una pugna secular (el estado del bienestar, allí donde exista) se encuentran en regresión lo que es una manifiesta injusticia social. Es injusto porque hipoteca el futuro de los hombres sobre la Tierra y es una amenaza para la Naturaleza.
Es corrupta porque nos miente, nos engaña con sus cantos de sirena mitológica, nos atrae y guiados por sus amaestrados perros nos lleva como un rebaño a la boca de los lobos, que se esconden en la bucólica sombra de los robles que rodean el prado donde pacen los mansos corderos.
Esta democracia pos-industrial es una máquina que a través de los ilimitados medios de que dispone anula todo pensamiento crítico o meramente racional y se postula como único dogma político, fuera del cual reina la indignidad.
“La democracia es el menos malo de todos los sistemas”- Decía Churchill. Hasta el momento no se ha encontrado otro mejor. Pero la democracia tiene que aggiorgiarse, tiene que adaptarse a los tiempos. Todo sistema político o religioso, nace con unos nobles principios que se van transformando con el tiempo en privilegios para sus oficiantes o valedores. La democracia no se salva de la generalidad; pero por dar participación a una mayoría social debería disponer de medios para responder en cada momento a las necesidades perentorias de la sociedad.

La democracia, con todos sus defectos, parecía un sistema sostenible; pero las circunstancias la avocaron a renunciar a su vocación de justicia social. Actualmente es un sistema que apuntala los intereses de los más favorecidos. Sin embargo no podemos olvidar que a ella se deben muchas mejoras sociales. Por eso no debemos permitir, que en su nombre, es decir, en la voluntad de la mayoría, esas mejoras reviertan.

Es el momento de soñar un mundo nuevo, un mundo mejor, más justo que con libertad y respeto al medio ambiente garantice a todos los humanos educación, sanidad, vivienda, comida y trabajo.
No es un imposible. Son los intereses de una minoría, la muralla china, que traba un avance que, confío, más tarde o más temprano (siempre a un corto plazo histórico) se dará.

Cuando se caiga la muralla se presentan dos salidas:
La primera, el establecimiento de una democracia real y universal.

La segunda, la vuelta a los autoritarismos, al individualismo, a la defensa de los intereses y las peculiaridades de la tribu.
¿Se tiran a las escopetas o vuelven a asustarnos?

Si con las propuestas de los representantes de las mayores fortunas de Francia logramos salir de la crisis económica, es síntoma de que entramos en otra mayor porque “algo grave está pasando que subvierte el orden natural”.  

domingo, 21 de agosto de 2011

EMPAPADOS.

El viento se lleva el solideo 

La tormenta caída sobre Madrid se llevó irrespetuosa el solideo papal y dejó a los empapados asistentes sin poder gozar del místico éxtasis  de la asunción de la teoría de la relatividad, el relativismo, por el pontífice. Esta vez Zeus el dios del trueno le gastó una broma al más conocido de los portavoces que dicen hablar en nombre de Jehová. 
Zeus era un dios de la mitología griega, el primero en la jerarquía, después de haber destronado a su padre,Cronos. Pero era el mismo para todos los griegos. Todos sabían de su ira y de las infidelidades conyugales  y todos le temían y respetaban.
Jehová, el único y verdadero dios de los judíos, nada se sabe de sus andanzas, más allá de su proverbial cólera. Judíos, musulmanes varios (sunitas, chiítas), cristianos (católicos, protestantes, ortodoxos, coptos, y otras sectas menores) nos venden al mismo dios; pero con caras diferentes. ¿Cual de ellos es el verdadero dios verdadero?.

Los sufridos cuntribuyentes de este país tampoco pudimos librarnos con el paraguas de los impuestos, que como el solideo se llevó el viento, de la descomunal tormenta mediática que asoló cualquier brote de laicismo y castró la inteligencia crítica de muchos de nuestros jóvenes.

¿Empapados?
Hasta la médula.

miércoles, 27 de julio de 2011

VENDIENDO A DIOS


En aquel denso bosque de robles castaños y pinos perdido en las no menos perdidas montañas de la Sierra de Soajo, en el Parque Nacional de Peneda Gères en el distrito de Minho, en el norte de Portugal es infrecuente encontrarte con los dioses.

El abrupto relieve de profundas simas abiertas en tajos perpendiculares, sugieren sendas infernales, aunque, tras los riesgos de sus peligrosos caminos, a veces tus ojos se sorprendan con vistas paradisíacas de series de cascadas con pozas de aguas cristalinas con brillos de esmeralda, en las que se refleja el aleteo de decenas de mariposas o las saetas en curva ascendente de los vencejos que se pierden en la verdura de la floresta.



Era diciembre, la época de la recolección de setas tocaba a su fin. Solo los tardíos hidnum, o lenguas de gato asomaban en la helada pinocha de aquella fría mañana.

A mediodía subía penosamente una empinada cuesta, llevaba el cesto de mimbres bajo el brazo con la pobre colecta de hongos que había encontrado, con la respiración entrecortada por el esfuerzo alcanzo la estrecha y sinuosa calzada que asciende al Monasterio de Nossa Senhora da Peneda.

Un viejo Ford negro de cinco plazas sube con dificultad, se hace a un lado, intentando dejar libre la carretera, para no entorpecer la escasa circulación, aparca en el lugar al que acababa de llegar, haciéndome retroceder un paso. No era la primera vez que en esos parajes que suelo frecuentar, lejos de cualquier referencia humana, se parasen vehículos para interesarse por algún desvío de la calzada o por la mera curiosidad de conocer las setas que recolectaba. No me sorprendió, en principio la acción y me acerqué al coche para ofrecerme a cualquier información que demandasen.

Antes que pudiese reaccionar se abren las cuatro puertas del Ford y me rodean cinco personas, dos hombres, que viajaban en los asientos delanteros y tres mujeres. Vestían de manera muy formal, al uso de los mayores de los años setenta. Estábamos en mil novecientos noventa y nueve.



-Bom día

-Bom día- Contesté

-Mais voçé acredita en Deus?- Preguntó el acompañante del conductor

Los portugueses son ceremoniosos y no hacen preguntas a bocajarro. Lo indicado sería que se interesasen por mi afición y por el peligro que entrañaban tan diabólicas criaturas que ellos “denominan pan de culebras” o por si me hallaba perdido en aquel apartado lugar o simplemente si todo marchaba bien. Me sorprendió que se limitaran a interesarse sobre mi posicionamiento teológico.

Mi respuesta, a la gallega, como no podía ser de otra manera: “¿ Y ustedes?”

Ellos eran Testimunhas de Jehova y se encontraba allí en mi busca, habían sido enviados por “el señor”, pues una señal les indicó que me hallaba perdido y ellos se sentían muy felices de encontrarme.

Le agradecí el mensaje de “su señor” y las molestias que se habían tomado. Pero conocía el camino para regresar a casa. Unos metros más adelante tenía mi coche. Si cumplida su misión querían regresar yo les podría indicar un camino más recto, un atajo.

Su camino no era de este mundo y no me lo debía tomar a guasa, en unos días, ¿Quién sabe? El año dos mil será o no será. ¿Quién lo puede predecir?

-Si se refieren a la carretera podíamos decir que es infernal; pero hay bastantes parecidas en esta misma sierra. En cuanto a la fábula del año dos mil. He de decirles que es una aproximación, pues no se sabe con certeza el principio de nuestra era, es como asustar a los niños con el coco.

Se referían a Dios, que yo no les había contestado su pregunta.

-Nada me obliga. Pero ustedes tampoco han satisfecho mi curiosidad.

Ya me habían dicho que eran testigos de “el señor”.

-Y me quieren vender su dios- acabé diciendo.

Ellos no vendían a su dios, vendían al único dios.


-¿Podrían decirme entonces que diferencia hay entre este dios que ustedes venden por el camino como buhoneros y el que vende D. Manuel ahí abajo, en el mercado de la iglesia de Soajo?

No había diferencia. La diferencia estaba en los mercaderes. Los jerarcas católicos se enriquecieron como crasos en nombre de la pobreza.

-¿Y quién me garantiza a mí que ustedes no son iguales?

Les ofendió mi observación.

Algo murmuraron sobre el agnosticismo de los españoles que no llegué a comprender del todo. Seguidamente me despaché.

-Puedo disculpar que sean ignorantes, prepotentes y maleducados, pero no puedo disculpar la desfachatez de considerarse los elegidos para enseñarnos cual es el dios verdadero, en el supuesto de que tal mercancía exista. Buenos días! ...Y no va sólo por ustedes.








martes, 5 de julio de 2011

PRIMEROS “PASSOS” DEL NUEVO GOBIERNO PORTUGUÉS:

En este mismo blog, en la penúltima entrada (SOCIALIZAR EL TRABAJO), hacía una sugerencia: que los trabajadores renunciasen a las pagas extraordinarias en trueque de dos meses de vacaciones.
En la última entrada hablo de las intenciones del nuevo gobierno portugués.
“La derecha pretende salir de la crisis favoreciendo la creación de empleo y aumentando la competitividad de las empresas. No dice de donde sacará el dinero para hacer frente a la deuda. Es decir que apoyará a las empresas en detrimento de los servicios públicos. Aunque no lo explicitan, las pensiones, la educación y la sanidad, entre otros servicios, serán las que pagarán. Resumiendo, "saldremos antes pero pagarán los más débiles"
No tengo constancia de que el flamante primer ministro portugués sea un seguidor de este blog, pero da para pensar que la primera medida que toma tenga que ver con la sugerencia que hago para socializar el trabajo, aunque dándole un giro de ciento ochenta grados.

En su estreno parlamentario, Pedro Passos Coelho garantizó que el acuerdo con el FMI-UE-Banco Central Europeo sería "preferente sobre cualquier otro objetivo". Sin embargo, fue más allá de lo acordado con esta troika.
Anunció nuevas medidas adicionales a las formuladas tras las elecciones que no constan en el documento firmado por el entonces Gobierno socialista de José Sócrates y suscrito por el Partido Socialdemócrata (PSD) y sus socios en el Ejecutivo, el Centro Democrático Social (CDS).
Los portugueses deberán pagar como impuesto la mitad de la paga de Navidad en aquellos sueldos que superen el salario mínimo (485 euros). La medida se traducirá en un ingreso de 800 millones de euros para el fisco.
 La caída de Sócrates se produjo porque los dos partidos ahora en el poder, rechazaron el aumento de impuestos. No obstante, una semana después de asumir el mando, anunciaron la primera oleada de subidas de impuestos, que ayer se amplió con el objetivo de corregir el desequilibrio presupuestario del país.
En la campaña electoral el ahora primer ministro eludió concretar con que nuevos impuestos se haría frente a la deuda. Parecía dar a entender que conocía una fórmula mágica para recaudar. No se contradijo. No es necesario subir los impuestos, basta con restar de los menguados salarios de los trabajadores. Una fórmula socialmente justa: todos los trabajadores y pensionistas recibirán la mitad de la extra de Navidad. (El que cobra 500 €, recibirá 250 € y el que cobra 5000, recibirá 2.500). Lo justo.
Moraleja:
En marzo, a más tardar, tendremos elecciones en nuestro país. Tengamos cuidado con los que no nos van a subir los impuestos.

martes, 14 de junio de 2011

PORTUGAL. AQUÍ A LA VUELTA.





El pasado domingo día 5 de junio se celebraron en Portugal elecciones a la asamblea legislativa. El primer ministro el socialista José Sócrates hubo de adelantar las elecciones al no poder aprobar las reformas requeridas por la U.E. para no verse obligada a intervenir en su rescate. La "pinza" a la que fue sometido por la derecha y la extrema izquierda ahogó las reformas y avocó a los portugueses a estas elecciones anticipadas.

La división partidista en la República Portuguesa difiere de la española. En el país vecino hay dos partidos importantes de derechas (La coalición CDS-PP y el PSD) y tres de izquierdas (PS, BE y CDU).

La coalición CDS-PP, es un partidos de derecha radical y extrema derecha. En él se agrupan "saudosos" de la dictadura salazarista, altos cargo de la iglesia católica, viejos militaristas e industriales mimados por la dictadura. Se saben la llave para que gobierne la derecha y en cuantos gobiernos han entrado han protagonizados escándalos. Su lider Paulo Portas está presuntamente implicado en el "afaire de los submarinos", se le acusa de un fraude de 60 millones de euros.
El Partido Socialdemócrata (PSD), pese a su nombre es un partido de derechas, pero moderno y liberal. Es el partido de los empresarios, de la banca, de la mayoría católica, de los profesionales de élite, (sanidad y enseñanza privadas). En sus filas se enrolaron políticos posibilistas procedentes del salazarismo o del comunismo, como es el caso del actual presidente de la UE, Durão Barroso. Representa a una derecha más centrada que la que podría representar el PP en España. Pedro Passos Coelho, su candidato, es un hombre relativamente joven, casado con una cavoverdiana negra. Este dato lo reflejo, para  resaltar las diferencias con el PP español. Sus gobiernos y relevantes cargos del partidos fueron acusados de corrupción.
El Partido Socialista (PS) es un partido de centro izquierda en el que conviven católicos (el ex primer ministro Guterres), masones (Mario Soares -un ministro de su gabinete, Rosado Correia, fue el último "grande mestre" de la masonería portuguesa), agnósticos, liberales de izquierdas, profesionales socialmente comprometidos, enseñantes. En sus gobiernos se aprobaron las leyes que modernizaron, en lo posible, Portugal. Es un partido Socialdemócrata como el PSOE, pero no es comparable en sus relaciones con la iglesia católica, que son de respeto mutuo, debido sobre todo al enorme poder mediático que la "iglesia" mantiene en Portugal y al tacto ceremonioso de la iglesia con los gobiernos salidos de las urnas. Tampoco lo es en sensibilidad social en temas controvertidas (aborto, eutanasia, descentralización). El Secretario General y hasta estas elecciones presidente del gobierno, José Sócrates, ha malgastado su capital político intentando disfrazar la evidencia de una economía que no se sostenía y que el intentó reactivar fomentando el consumo interno (en Portugal existe una economía sumergida importante). Su principal error ha sido volver a presentarse como candidato por su partido. La oposición, sin distinción de colores, lo ha presentado como un embaucador y el mensaje fue calando.
El Bloco de Esquerdas (BE) de Francisco Louçã, es un partido que salio de una escisión por la derecha del partido comunista. Su programa es el de un partido socialista clásico, diríamos la izquierda del PSOE e IU, en España. El apoyo a la gobernabilidad del PS, lo pagó con una pérdida de casi el 50% de su electorado.
La Coalición Democrática Unitaria (CDU), es una coalición dominada por el viejo PCP en la que se integraron otros grupúsculo de extrema izquierda. Es un partido con propuestas poco convencionales, muy implantado en ciertas regiones del país. Es un partido democrático, pero muy crítico con el sistema y contrario al rescate financiero. El secretario general, Jerónimo de Sousa, es un veterano de la política, que sabe marcar meridianamente su territorio. Esta estrategia le permite mantener un electorado fiel, en torno al 8%. Es un partido que en España podría representar a la izquierda del PC , a intelectuales de izquierdas y a los cuadros sindicales.  

Con este panorama político se celebraron las pasadas elecciones. El rescate financiero del FMI y de la UE marcaron los programas de las formaciones políticas. 
 En una campaña extremadamente austera calaron dos propuestas dentro del sistema para superar la crisis.
La derecha pretende salir de la crisis favoreciendo la creación de empleo y aumentando la competitividad de las empresas. No dice de donde sacará el dinero para hacer frente a la deuda. Es decir que apoyará a las empresas en detrimento de los servicios públicos. Aunque no lo explicitan, las pensiones, la educación y la sanidad, entre otros servicios, serán las que pagarán. Resumiendo, "saldremos antes pero pagarán los más débiles".
El PS mantiene que el peso de la deuda debe recaer equitativamente entre todos los sectores, preservando los más desfavorecidos y las pensiones, la sanidad y la educación. En definitiva, el mensaje sería: "tardaremos más en salir de la crisis, pero no será a costa de los más débiles".
CDU y otros grupos apostaban por otras soluciones, como no asumir la deuda o abandonar la UE.

Pedro Passos Coelho, futuro presidente del gobierno portugués
Así las cosa el pueblo portugués optó por una terapia agresiva. Salgamos pronto de la crisis (extirpemos el cáncer) aunque sea a costa de una mayor injusticia social.
El PSD y CDU, la derecha, formarán el nuevo gobierno.

viernes, 10 de junio de 2011

SOCIALIZAR EL TRABAJO.


En un anterior comentario en torno al movimiento de los indignados (15-M San Isidro) hacía una reflexión sobre la necesidad de socializar el trabajo. Las crisis se producen por sobre producción.
No necesitamos trabajar más. Necesitamos conjugar la producción y el consumo a la sostenibilidad de los recursos naturales.

Algunos “amigos” a través de facebook , que compartían mi exposición me preguntaban si era algo más que una utopía. Entendían que para llegar a esa situación era preciso llevar a cabo una verdadera revolución, que acabara con el actual sistema y que no se podría hacer unilateralmente porque ningún gobierno se atrevería (se lo permitirían) y que en el más que improbable supuesto de que algún país lo hiciese perdería competitividad y mercado. En definitiva, que socializar el trabajo dentro del sistema es un canto de sirena.

No estoy de acuerdo y pienso que hay fórmulas que habría que experimentar.
Se me ocurre una:
Los trabajadores cobran al año un mínimo de 14 pagas, 12 mensuales más dos extraordinarias (Junio y Diciembre).
Supongamos que las dos pagas extraordinarias se cambian por vacaciones. Los trabajadores pasarían a tener 3 meses de vacaciones al año y las empresas deberían cubrir esos dos meses de absentismo acordado acudiendo a las listas de desempleados. En teoría la demanda de trabajadores aumentaría en 2 por cada 12 empleados (16,6 %). Aproximadamente un 13,6 % del total de los trabajadores. La tasa de desempleados estaría entorno al 7%. Una cifra, que podemos considerar buena en términos relativos.
La medida sería dolorosa para la población activa, que en general tiene hipotecadas estas pagas "extra"  ( créditos, vacaciones, equipamientos, regalos, etc.); pero peor es tener hipotecado el futuro.
Muchos trabajadores verán mejorar incluso su situación económica, si la pareja o los hijos encuentran un trabajo.
La calidad de vida de los trabajadores, con un mes de vacaciones por cada tres de trabajo, indudablemente, mejoraría. Dispondrían de más tiempo para dedicar a la familia o a trabajos domésticos, para mejorar su formación, para cultivar un huerto, realizar unas chapuzas caseras, atender a sus hobbys...Su disposición para el trabajo también sería más positiva. Con lo cual las empresas podrían ser más competitivas, a lo que habría que añadir el empuje de la nueva savia, los nuevos trabajadores, en su mayoría jóvenes y bien formados o mayores con reconocida experiencia.

Para mantener la competitividad de las empresas, sería conveniente una reducción de la cuota a la Seguridad Social en la misma proporción que el incremento de trabajadores.

Es posible que se puedan barajar otras fórmulas, o que esta misma pueda ser aplicada, en plazos, paulatinamente. Pero soluciones, existen. Solo hay que tener voluntad de llegar a acuerdos y aplicarlas.